Como decía Henry David Thoreau, la mayoría de las personas vive una vida de tranquila desesperación y resignación.

Hay muchas personas conformadas con su vida y que realmente no se sienten felices ni satisfechas. Nacemos, aprendemos como tenemos que comportarnos para ser amados, estudiamos lo que la sociedad nos impone con unos maestros desmotivados i frustrados que transmiten conocimientos vacíos e innecesarios. Vamos a la universidad, pagamos una gran cantidad de dinero para poder estudiar y nos encontramos con el mismo panorama. Acabamos la carrera o, frustrados abandonamos, para encontrar un trabajo más o menos digno y luego llegamos a casa cansados, desmotivados y nuestra vida cada día pierde un poco más de su brillantez inicial.

Voy a contaros algo. La mayoría de personas se han pasado la vida viviendo la vida de otras personas, porque han aprendido que solo hay una forma de vivir la vida. Qué casualidad que en el planeta Tierra haya más de 7.000 millones de habitantes y nuestra forma de vivir sea tan parecida.

No nos han enseñado el potencial creativo de nuestra mente o la fuerza que tiene nuestra voluntad para cumplir sueños. El problema es que solo reaccionamos cuando se nos pone entre la espada y la pared.

Cuenta la historia que en el año 335 a.C. Alejandro Magno al llegar a la costa de Fenicia con sus soldados se encontró con un ejército mucho más numeroso que el suyo. Al verlo, sus soldados se atemorizaron y perdieron toda esperanza. Entonces Alejandro Magno les ordenó quemar todos sus barcos y les dijo: -Ahora la única forma que tenéis de volver a casa es ganando la batalla y regresar con los barcos del ejército enemigo.

No importa si estás pasando por tu peor infierno o si tu situación es más o menos estable. La naturaleza de la vida es el progreso. Si una persona o situación se estanca, ten por seguro que lo único que le espera es la muerte.

Abraham Maslow decía que un hombre tiene que ser todo lo que pueda llegar a ser. Así que no renunciéis a vuestra vida, vuestras pasiones y sueños. Al final del camino esto es lo único que os va a importar. No se trata de que os convirtáis en otra persona, sino de que seáis vosotros mismos. ¿Y cuando sabréis que lo estáis siendo? Cuando os sintáis inspirados, expansivos, libres, felices, entusiasmados, apasionados…

Quemad vuestros barcos y sed quien habéis venido a ser!

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